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Crédito o préstamo: en qué se diferencian y cuál te conviene

En un préstamo recibes todo el dinero de una vez y lo devuelves en cuotas; en un crédito tienes un límite del que vas disponiendo cuando lo necesitas y pagas intereses solo por lo usado. La elección cambia lo que pagas, así que conviene saber cuál estás firmando aunque el anuncio los llame igual.

La diferencia según el Banco de España

El Portal del Cliente Bancario del Banco de España lo resume así: crédito y préstamo son contratos diferentes. Con un crédito dispones del capital según lo vas necesitando; con un préstamo recibes el capital de una sola vez.

En un contrato de préstamo:

  • Recibes al inicio, de una vez, la cantidad acordada.
  • La devuelves junto con intereses y comisiones en los plazos pactados, normalmente con cuotas periódicas.

En un contrato de crédito:

  • Vas disponiendo del dinero cuando y en la cantidad que necesitas, dentro de un límite y un plazo.
  • Devuelves lo dispuesto con sus intereses y comisiones en los plazos acordados.
  • Puedes devolver antes una parte o todo y, si así se pacta, volver a disponer de ello.

Es frecuente que los créditos usen una cuenta corriente para anotar disposiciones y devoluciones, de ahí el nombre de «crédito en cuenta corriente».

Comparación rápida

  • Cómo recibes el dinero: préstamo, todo al principio; crédito, a medida que lo usas.
  • Sobre qué pagas intereses: préstamo, sobre el capital pendiente desde el primer día; crédito, sobre lo que has dispuesto.
  • Cómo lo devuelves: préstamo, cuotas fijadas de antemano hasta cero; crédito, según lo pactado, y lo devuelto puede volver a usarse.
  • Para qué encaja: préstamo, un gasto cerrado y conocido (un coche, un curso, una reparación); crédito, necesidades de liquidez que no sabes cuándo ni cuánto aparecerán.
  • Riesgo principal: préstamo, pedir más de lo necesario y pagar intereses por ello; crédito, que la deuda no se acabe nunca si solo pagas mínimos.

Ejemplo numérico: 3.000 € de un modo u otro

Ejemplo ilustrativo con un TIN del 8% en ambos casos y sin comisiones, para aislar la diferencia de funcionamiento (no es la oferta de ninguna entidad):

  1. Préstamo de 3.000 € a 24 meses. Con cuotas constantes, la cuota mensual es de unos 135,68 €. Pagas 24 × 135,68 = 3.256,36 €, es decir, unos 256 € de intereses, uses o no todo el dinero.
  2. Crédito con límite de 3.000 €. Solo dispones de 1.000 € y los devuelves a los 90 días. Intereses: 1.000 × 8% × 90 ÷ 365 = 19,73 €. Los otros 2.000 € no generan intereses mientras no los uses.

Si ya sabes que vas a gastar los 3.000 € desde el primer día, la diferencia se reduce y el préstamo, con su calendario cerrado, suele ser más fácil de controlar. En la práctica, además, las condiciones rara vez son iguales: un crédito puede llevar comisiones propias y un préstamo, una comisión de apertura (el Banco de España recuerda que esa comisión no tiene límite legal y que deben informarte de su importe antes de firmar). Por eso lo que hay que comparar es la TAE y el coste total, como explicamos en qué es la TAE.

Los nombres comerciales confunden: personal, al consumo, rápido

El Banco de España explica que un mismo préstamo puede ser a la vez personal, al consumo y rápido, porque cada palabra describe una cosa distinta:

  • Personal alude a la garantía: solo responde tu solvencia (y la de un avalista, si lo hay), a diferencia del préstamo hipotecario.
  • Al consumo alude a la finalidad: financiar necesidades personales, como un «préstamo coche» o un «préstamo estudios». Tiene su propia norma, la Ley 16/2011.
  • Rápido alude a la tramitación: el prestamista simplifica el análisis de riesgo, lo que suele encarecerlo. No lo regula ninguna norma específica y muchas veces lo conceden empresas no supervisadas por el Banco de España.

Por eso los «créditos rápidos» online suelen ser, técnicamente, préstamos: te ingresan una cantidad fija y la devuelves en una fecha, a menudo en un pago único. Lo vemos con cifras en minicréditos.

Formas de crédito que usas sin llamarlas así

  • Tarjeta de crédito: un crédito con límite asociado a la tarjeta. Según lo que pactes, puedes pagar a fin de mes el total o aplazar el pago; si aplazas, pagas intereses.
  • Tarjeta o crédito revolving: según la Orden ETD/699/2020, es un crédito de duración indefinida en el que dispones hasta un límite sin devolverlo entero cada mes, pagando cuotas del importe que eliges; lo que devuelves vuelve a estar disponible. La entidad debe informarte, al menos cada trimestre, de la fecha estimada en la que terminarás de pagar. Compara opciones en tarjetas de crédito online.
  • Descubierto en cuenta: cuando tu cuenta queda en negativo sin un crédito pactado. En los descubiertos de consumidores, la Ley 16/2011 impide aplicar un interés que dé lugar a una TAE superior a 2,5 veces el interés legal del dinero.
  • Pago aplazado: financiar una compra en la tienda también es crédito al consumo si lo contratas como particular, y la Ley 16/2011 lo incluye expresamente.

Tus derechos son los mismos en ambos casos

La Ley 16/2011 define el contrato de crédito al consumo como aquel en que un prestamista concede a un consumidor financiación «bajo la forma de pago aplazado, préstamo, apertura de crédito o cualquier medio equivalente». Da igual el nombre comercial:

  • Recibes antes de firmar la Información normalizada europea sobre el crédito al consumo.
  • Tienes 14 días naturales para desistir sin dar explicaciones, devolviendo en 30 días el capital y los intereses de los días transcurridos.
  • Puedes devolver antes, total o parcialmente. En los tramos a tipo fijo, la compensación máxima es del 1% de lo devuelto si queda más de un año, o del 0,5% si queda menos.

El artículo 3 de la ley excluye algunos contratos, como los concedidos sin intereses y sin ningún otro gasto. Si tienes dudas con los términos del contrato, consulta nuestro glosario financiero.

Cómo elegir en tres preguntas

  1. ¿Sabes el importe exacto que necesitas? Si sí, un préstamo por esa cantidad evita pagar intereses por dinero que no usas y te obliga a un calendario cerrado.
  2. ¿La necesidad es incierta o se repite? Un crédito con límite moderado puede servir de colchón, siempre que devuelvas lo dispuesto rápido.
  3. ¿Te cuesta controlar el gasto? Evita el revolving y los límites altos: sin fecha final, una cuota baja puede mantenerte endeudado durante años.

Antes de decidir, compara al menos dos ofertas del mismo tipo con la misma cantidad y plazo; en cómo comparar préstamos online tienes una lista de comprobación.

Preguntas frecuentes

¿Un minicrédito online es un crédito o un préstamo?

Aunque se venda como «crédito rápido», casi siempre funciona como un préstamo: recibes una cantidad fija de una vez y la devuelves con sus intereses en la fecha pactada, por ejemplo 300 € a 30 días en un pago único.

¿Una tarjeta de crédito es un préstamo?

No. Es un crédito: tienes un límite del que dispones cuando quieres. Si es revolving, lo que devuelves vuelve a estar disponible y la cuota que eliges puede alargar mucho la deuda.

¿La Ley 16/2011 protege igual un crédito que un préstamo?

Sí, si eres consumidor. La ley se aplica al crédito concedido bajo la forma de pago aplazado, préstamo, apertura de crédito o cualquier medio equivalente, con las exclusiones que fija su artículo 3.

¿Qué es más barato, un préstamo o una línea de crédito?

Depende de la TAE y de cuánto uses. En una línea de crédito pagas intereses solo por lo dispuesto, pero puede tener comisiones propias; en un préstamo pagas intereses por todo el capital desde el primer día. Compara el coste total con tu uso real.

Fuentes oficiales