Tipos de financiación
Préstamo: contrato en el que recibes de una sola vez, al inicio, una cantidad de dinero que devuelves con intereses y comisiones en los plazos pactados.
Crédito (o línea de crédito): contrato en el que dispones del dinero cuando lo necesitas, hasta un límite y durante un plazo, y pagas intereses por lo dispuesto.
Crédito al consumo: financiación que un prestamista concede a un consumidor como pago aplazado, préstamo, apertura de crédito u otro medio equivalente, regulada por la Ley 16/2011.
Préstamo personal: préstamo cuya única garantía es tu solvencia (y la de tu avalista, si lo hay), sin una hipoteca detrás.
Crédito rápido o minicrédito: préstamo, normalmente de importe bajo y online, que se concede en poco tiempo porque el prestamista simplifica el análisis de riesgo, y que suele ser más caro.
Microcrédito: para el Banco de España, préstamo de importe reducido destinado a poner en marcha un proyecto o negocio, con condiciones preferentes y sin avales; comercialmente, muchas webs llaman así a los minicréditos de consumo.
Crédito revolving: crédito de duración indefinida, normalmente asociado a una tarjeta, en el que pagas cuotas del importe que eliges y lo devuelto vuelve a estar disponible.
Descubierto: saldo negativo en tu cuenta corriente; en los descubiertos de consumidores, la TAE no puede superar 2,5 veces el interés legal del dinero.
Pago aplazado: financiación de una compra para pagarla más tarde o a plazos, que también es crédito al consumo.
Coste del préstamo
TIN (tipo deudor): porcentaje de interés anual que se aplica al capital pendiente, sin incluir comisiones ni otros gastos.
TAE (tasa anual equivalente): coste total del crédito expresado como porcentaje anual del importe prestado, calculado con una fórmula legal para poder comparar ofertas; lo explicamos en qué es la TAE.
Coste total del crédito: todos los gastos que pagas por el crédito, incluidos intereses, comisiones e impuestos, salvo los gastos de notaría.
Importe total adeudado: la suma del dinero prestado y del coste total del crédito, es decir, todo lo que devolverás.
Comisión de apertura: cargo que cobra la entidad al formalizar el préstamo, normalmente un porcentaje del importe, sin límite legal pero que deben comunicarte antes de firmar.
Interés de demora: interés adicional que se aplica a las cantidades vencidas y no pagadas desde que te retrasas.
Tipo fijo y tipo variable: con tipo fijo el interés no cambia durante el periodo pactado; con tipo variable se revisa según un índice de referencia más un diferencial.
Cuota: cada pago periódico que haces, que incluye una parte de intereses y otra de devolución del capital.
Amortización: devolución del capital prestado, ya sea con las cuotas o de forma anticipada.
Periodo de carencia: tiempo al inicio del préstamo en el que no devuelves capital y, según el contrato, pagas solo intereses o nada.
Contrato y derechos
Consumidor: persona física que pide financiación para fines ajenos a su actividad comercial o profesional, y a la que protege la Ley 16/2011.
Información normalizada europea sobre el crédito al consumo: formulario que el prestamista debe darte antes de firmar, con la TAE, el coste total y las demás condiciones, para que compares.
Evaluación de solvencia: análisis que el prestamista está obligado a hacer antes de firmar para comprobar que puedes devolver el crédito, consultando si procede ficheros de solvencia.
Derecho de desistimiento: posibilidad de dejar sin efecto el contrato en los 14 días naturales siguientes, sin explicaciones ni penalización, devolviendo en 30 días el capital y los intereses devengados.
Reembolso anticipado: derecho a devolver todo o parte del crédito cuando quieras, con una compensación máxima del 1% (o del 0,5% si queda menos de un año) en los tramos a tipo fijo.
Contrato vinculado: crédito que financia un bien o servicio concreto y forma con esa compra una unidad comercial, de modo que lo que pase con la compra puede afectar al crédito.
Avalista: persona que se compromete a pagar la deuda si el titular no lo hace, y cuyo aval figura como riesgo indirecto en la CIRBE.
Préstamo usurario: préstamo con un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado, que la Ley de 23 de julio de 1908 declara nulo, de modo que solo se devuelve lo recibido.
Ficheros y solvencia
CIRBE (Central de Información de Riesgos): base de datos pública del Banco de España con los préstamos, créditos, avales y garantías de cada cliente, estén o no al corriente de pago; no es un registro de morosos.
Informe de riesgos: documento gratuito que puedes pedir al Banco de España con lo que las entidades han declarado sobre ti a la CIRBE.
Fichero de morosos (sistema de información crediticia): base de datos privada con deudas impagadas, que solo puede incluir deudas ciertas, vencidas y exigibles, durante un máximo de cinco años desde el vencimiento.
ASNEF: Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito, que da nombre al fichero de morosos más conocido, gestionado por Equifax Ibérica; lo detallamos en qué es ASNEF.
RAI (Registro de Aceptaciones Impagadas): registro de efectos comerciales impagados, como letras de cambio aceptadas, gestionado por el Centro de Cooperación Interbancaria y usado sobre todo en la financiación de empresas; más en qué es el RAI.
Derechos de acceso, rectificación y supresión: derechos de protección de datos que te permiten saber qué datos tiene un fichero sobre ti, corregirlos y pedir que se borren cuando no deban estar.
Quién te financia
Prestamista: persona física o jurídica que concede o se compromete a conceder un crédito en el ejercicio de su actividad profesional.
Intermediario de crédito: empresa que, sin ser el prestamista, presenta u ofrece créditos o ayuda a contratarlos a cambio de una remuneración, y debe informarte de su papel y de lo que te cobre, si te cobra algo.
Entidad de crédito: banco, caja o cooperativa de crédito, autorizada y supervisada, que puede captar depósitos del público.
Establecimiento financiero de crédito (EFC): entidad autorizada, con informe del Banco de España, y supervisada por él que puede conceder préstamos y créditos pero no captar depósitos del público.
Cómo usar este glosario
Cuando leas una oferta, localiza tres datos: la TAE, el importe total adeudado y quién es el prestamista real. Si la web es un intermediario, tu contrato será con otra empresa. Para saber qué hacer con esos datos, sigue cómo comparar préstamos online, y si te preocupa la diferencia entre los productos, repasa la diferencia entre crédito y préstamo.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre TIN y TAE?
El TIN es el tipo de interés que se aplica al capital; la TAE expresa en porcentaje anual el coste total del crédito, incluidos intereses, comisiones y otros gastos que debas pagar. Para comparar ofertas, usa la TAE.
¿La CIRBE y ASNEF son lo mismo?
No. La CIRBE es un servicio público del Banco de España que recoge préstamos, créditos y avales, estén o no al corriente de pago. ASNEF es un fichero privado, gestionado por Equifax, que solo recoge impagos.
¿Un intermediario de crédito me presta el dinero?
No. Pone en contacto al consumidor con prestamistas a cambio de una remuneración. La Ley 16/2011 le obliga a informarte de su papel y de lo que te cobra, si te cobra algo.
Fuentes oficiales
- BOE — Ley 16/2011, de contratos de crédito al consumo (texto consolidado)
- Banco de España — CIRBE (Portal del Cliente Bancario)
- Banco de España — Préstamo o crédito (Portal del Cliente Bancario)
- BOE — Ley Orgánica 3/2018 de protección de datos, art. 20
- BOE — Ley de 23 de julio de 1908, sobre nulidad de los contratos de préstamos usurarios
- BOE — Orden ETD/699/2020, de regulación del crédito revolvente